Esta pintoresca capilla se construyó en arco, salvando la calle, probablemente a principios del s. XX. Posteriormente, en 1990 se hizo una intervención para elevar el arco y permitir el acceso de vehículos de mayor gálibo. Aquí se venera la imagen de San Francisco de Asís, la cual se traslada a la iglesia el lunes de Fiestas de agosto, para rendirle culto. El llumener es la persona encargada de su cuidado durante ese año previo.
